Mirando al Cielo: la Virgen acompañada de 7 ángeles.
- Donatus

- 27 abr
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Dos sueños iguales, separados por dos semanas. El primero el 15 de abril de 2026 y el segundo, idéntico, el 27 de abril de 2026.
He tenido el mismo sueño dos veces, con dos semanas de diferencia. La escena se repite exactamente igual: la mirada se eleva desde abajo hacia arriba y veo siete figuras —no sé si almas o ángeles— que ascienden como conquistando una nube. En lo alto de esa nube está la Virgen María, y por encima, al final, se distingue una cruz o un estandarte, no puedo verlo con claridad.
La sensación con la que desperté las dos veces fue muy clara: este sueño es importante.
Como suele suceder en la gran mayoría de sueños y demás sucesos; yo desconocía por completo este iconografía y su relación con la Sagrada Escritura.
Notas para mayor entendimiento:
1. Tobías 12:15 (Libro de Tobit)
"Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tiene entrada a la gloria del Señor".
2. Apocalipsis 1:4
"Reciban gracia y paz de Aquel que Es, que era y que viene de parte de los Siete Espíritus que están delante de Su Trono"
María como Trono de Dios
La teología del beato Amadeo establece una conexión profunda: María es el Trono de Dios, y por tanto, los siete ángeles asisten ante ella. Según el "Apocalypsis Nova":
"Así la Madre del Señor se dice tener siete Ángeles notables, que asisten a su Trono [...] los siete espíritus que están en su presencia y consiguientemente delante del Trono de la Madre, que se sienta a su diestra"
Esta visión explica por qué en el arte barroco aparece la Virgen del Apocalipsis rodeada de los siete arcángeles. Los ángeles cantan: "El más bienaventurado es aquel Hombre [...] después de Éste, tu Madre beatísima; después de ésta, los siete Ángeles".
Impacto de la devoción
Esta devoción tuvo enorme influencia en España y América Latina durante los siglos XVII-XVIII. Incluso Leonardo da Vinci se inspiró en el "Apocalypsis Nova" para su obra "La Virgen de las Rocas". La iconografía fue especialmente difundida por franciscanos y jesuitas en el Nuevo Mundo.
La Iglesia Católica reconoce únicamente tres arcángeles cuya veneración pública está permitida: San Miguel, San Gabriel y San Rafael. Esta restricción se fundamenta en que son los únicos ángeles mencionados explícitamente por nombre en las Sagradas Escrituras canónicas.

Nota sobre el óleo: la imagen que acompaño aquí es la representación más cercana que he encontrado a lo que vi en sueños; se trata de una pintura de la escuela de Cuzco del siglo XVIII, y aparece referenciado por la Fundación Cari Filli.



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